ACIG

45 En muchas empresas, una parte considerable de los conocimientos técnicos fundamentales sigue estando exclusivamente en la mente de sus empleados expertos. A menudo, los detalles de fabricación, los requisitos de los clientes, las propiedades de los materiales o los datos empíricos fruto de décadas de desarrollo nunca se han documentado de forma exhaustiva. Cuando estas personas se jubilan, existe el riesgo de una pérdida progresiva de valiosas competencias. A este respecto, la digitalización ofrece posibilidades totalmente nuevas. Los sistemas modernos de gestión del conocimiento, la documentación digital de procesos y, cada vez más, las aplicaciones de inteligencia artificial pueden ayudar a estructurar el conocimiento empírico, hacerlo accesible y preservarlo a largo plazo. La inteligencia artificial no sustituirá al ser humano: le servirá como apoyo. La próxima generación de empresarios utilizará sin duda estas herramientas con total naturalidad. Pero sigue siendo fundamental que la tecnología nunca sea un fin en sí misma. Esta debe apoyar a las personas y crear espacios para la creatividad, la innovación y el espíritu emprendedor. Alemania cuenta con magníficos ingenieros, excelentes universidades y un panorama de investigación reconocido internacionalmente. Asimismo, muchas pymes quieren que los trámites de autorización sean más rápidos, que haya menos burocracia, que el marco normativo sea fiable y que se realicen inversiones específicas en investigación, digitalización y personal cualificado. Quien desee garantizar a largo plazo la capacidad de innovación de la tecnología médica debería tener más en cuenta las necesidades específicas de las pymes. La región de Tuttlingen demuestra de forma admirable el éxito que puede alcanzar la combinación de espíritu emprendedor, formación, investigación e interconexión regional. Este modelo sirve de ejemplo más allá de las fronteras de Baden-Wurtemberg. El sector de la tecnología médica ha superado numerosas crisis en las últimas décadas. Una y otra vez, ha demostrado su extraordinaria capacidad de adaptación. Esta capacidad también marcará el inminente relevo generacional. Por ello, la sucesión empresarial no ha de entenderse como el final de una historia de éxito, sino como el comienzo de un nuevo capítulo. Cada generación aporta nuevas ideas, nuevas tecnologías y nuevas perspectivas. Estoy convencido de que el sector alemán de la tecnología médica reúne todas las condiciones necesarias no solo para mantener su posición de liderazgo internacional, sino también para seguir consolidándola. Pero, para que así sea, es imprescindible que no entendamos el relevo generacional como una obligación, sino como una oportunidad estratégica. El futuro del sector no dependerá únicamente de las nuevas tecnologías. Lo configurarán los empresarios y empresarias que estén dispuestos a asumir ESPAÑOL

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